En cada rincón hay alguien que agradece una mototaxi, un horno gracias al cual poder montar un restaurante, incrementar la formación del profesorado gracias a cursos, construcción de aulas para la mejora en educación, puesta en marcha de una botica, un comedor, entre muchas otras cosas. Sin olvidar uno de los más importantes, como es el sistema de agua y desagüe de las viviendas del cerro. ¿Os imagináis las caras de los vecinos al abrir un grifo de su casa y ver correr el agua?. En España nunca nos paramos a pensar la importancia de algo así y la suerte que tenemos. Ellos cada día agradecen esto y mucho más, cada día desde hace ¡¡¡cinco años!!!, que es el tiempo que disfrutan de este proyecto.
Todo esto sería imposible si no fuera por mucha gente: los miembros de Karit que luchan día a día por mejorar las condiciones de vida de otras personas de manera desinteresada y sin pensar solo en sí mismos, gracias a los vecinos que mucho agradecen pero también se esfuerzan diariamente por progresar, y por supuesto gracias a las Hermanas, que siempre han luchado y lo seguirán haciendo por construir un mundo mejor sin tantas desigualdades, sin perder la sonrisa y con esperanza de que todo es posible si se desea de verdad.
En alguna ocasión también hemos escuchado el miedo de mucha gente a comprometerse con una ONG por temor a que los beneficios no lleguen a los más necesitados y que ese dinero desaparezca por el camino. Pero después de todo esto ¿alguien se sigue planteando algo así en esta ONG? Sinceramente no lo creemos...
Lo triste de todo esto es la impotencia de querer hacer y no poder, ya que a pesar de lo mucho que se ha hecho, aún queda muchísimo más por hacer (y sólo hablamos de Perú, imaginad en otros lugares).
Entonces, después de esta reflexión, nos preguntamos ¿es Karit una ONG pequeña?. Pues puede que sí, pero es grande en intenciones y en corazón. Pero estamos seguras de que si esta familia sigue compartiendo y CRECIENDO poco a poco, paso a paso iremos abriéndonos camino para que este mundo útopico en apariencia llegue a convertirse en una realidad con el esfuerzo y la ayuda de todos, puesto que al fin y al cabo todos somos iguales pero nos ha tocado nacer en diferentes lugares.
GRACIAS KARIT POR PERMITIRNOS VIVIR ESTA EXPERIENCIA